Ayer se cumplieron dos años del fallecimiento de Ursula K Leguin. Es mi escritora favorita, mi filósofa de referencia y un ejemplo a seguir. Precisamente en los meses previos me había estado apoyando en sus enseñanzas para superar baches.

De antemano pido disculpas por las erratas que pueda haber en el texto porque no he tenido aún tiempo de revisarlo a fondo, y la impaciencia por publicarlo me ha podido

Hay tantas cosas que me gustaría decir de su inmensa obra de que no sé por dónde empezar. Así que voy a ir directamente al grano con sus libros e intentaré despedazar lo que he ido aprendiendo con ellos.

ANTROPOLOGÍA

Los Desposeídos

El primer libro que leí de ella fue Los Desposeídos. Cuenta la historia de un físico, Shevek, que viaja desde su luna natal, en la que impera un sistema anarquista al planeta principal en el que hay otros regímenes políticos.

Este libro es un punto de partida ideal para conocer la obra de Ursula porque desarrolla los temas que le obsesionan y que se repiten constantemente. No sólo eso, sino que los expone de forma brillante, así que me voy a detener un poco más en esta novela.

La descripción de la sociedad anarquista es una de las más realistas que se han realizado en la literatura. Y lo más importante es que deja mucho espacio a la reflexión y a los dilemas morales.

Lejos de presentar la sociedad anarquista como una utopía idealizada, saca todos sus trapos sucios y las dificultades a las que se enfrenta.

Un buen ejemplo es el uso del lenguaje. Cita de la wikipedia:

El libro también explora algunos aspectos de la hipótesis de Sapir-Whorf sobre las relaciones semánticas del lenguaje y los conceptos básicos del mundo; concretamente a través de la modificación del lenguaje de los anarquistas, que desaprueban el uso de determinadas categorías gramaticales como el uso del posesivo (por ejemplo, los niños aprenden a hablar del pañuelo “que yo uso” en vez de “mi” pañuelo, pañuelo que “comparto contigo” en vez de “prestártelo”,… siendo la idea que las personas llevan y utilizan cosas en vez de poseerlas). El lenguaje hablado en Anarres (právico) es un lenguaje artificial que refleja muchos aspectos de los fundamentos filosóficos de una utopía anarquista.

En Anarres el idioma se modifica, ligeramente, para hacer concordar el pensamiento de sus habitantes con el ideal de sus fundadores. Es más difícil pensar en lo que no se conoce. (hola, pin parental 🙄)

Otro ejemplo interesante es que los nombre propios no los eligen los padres (ni siquiera existe el concepto de familia), sino que los elige una máquina y a cada persona le asigna un nombre único, inventado, teniendo en cuenta que no haya otro nombre parecido en la misma zona geográfica, para que no haya confusiones. ¿Qué te otorga más libertad, un nombre arbitrario decidido por tus padres o un nombre que no tiene nadie más en el mundo?

Este equilibrio entre libertad e imposición se deja entrever en muchos aspectos de la sociedad de Anarres. La clave está en que la generación que fundó esa sociedad, lo hizo con convencimiento y sabiendo que debía renunciar a ciertas cosas. Pero ese sacrificio de comodidades en favor de principios morales no tiene por qué mantenerse en futuras generaciones. Los niños nacidos en Anarres no han vivido los horrores que llevaron a los fundadores a crear esa sociedad y no tiene por qué estar convencidos de que sea lo ideal.

¿Me atrevo a decir que las palabras son las sustitutas de las leyes? ¿Que los sutiles cambios en el idioma de Anarres son el pegamento que mantiene estable su sociedad?

LITERATURA

La gracia es que la historia no va sobre nada de esto que he contado. Es una historia de ciencia ficción tecnológica sobre el desarrollo de una nueva forma de comunicación, pero Ursula es una experta en no contar, es decir, que consigue que el lector vea todos esos dilemas por él mismo, sin plantearlos explícitamente. Incluso en algunas historias, como Paraísos Perdidos los personajes se enfrentan y discuten por cuestiones que les parecen trascendentales mientras uno, como lector, se plantea otras cuestiones que para ellos pasan desapercibidas.

Eso es dificilísimo de conseguir para un autor. La vía más sencilla y habitual es confrontar a los propios protagonistas y de esta forma guíar al lector hacia la reflexión. Por eso, además de una maestra en cuanto a conocimiento, también la considero una maestra en las formas. No es muy habitual encontrar autores de ciencia ficción y fantasía que tenga un estilo tan depurado y tan lírico.


El Cumpleaños del mundo y otros relatos Volviendo a Paraísos Perdidos, que es mi relato favorito, también toca el tema recurrente de las palabras y el idioma. El relato, que no lo he contado arriba, va sobre cómo evoluciona el pasaje de una nave generacional, es decir, una nave espacial que va a tardar siglos en llegar a su destino. Los habitantes van dejando de necesitar muchas palabras (por ejemplo, para referirse a animales, objetos, clima, terrenos…) y simplemente desaparecen o adquieren otro significado. Para aquellos a los que os interese el tema, es más que recomendable.

El cumpleaños del mundo es otro relato corto que habla de temas tan extravagantes como el contacto entre civilizaciones en diferentes grados de desarrollo (una tribu preindustrial recibe la visita de unos astronautas) pero narrado como un cuento, con una prosa poética preciosa, a la altura de los más grandes.


Estos temas, el estudio de las sociedad humanas y el lenguaje, se repiten constantemente a lo largo de su obra. Escribió un montón de novelas ambientadas en un mismo universo ficticio, que se han llegado a conocer como Ciclo de Hainish. Se pueden leer independientemente porque son autoconclusivas, pero todas tienen en común una federación galáctica de mundos habitados, llamada Ecumen que envía diplomáticos a mundos con los que se había perdido el contacto para integrarlos en la red.

Esta premisa es una excusa estupenda para retratar comunidades humanas exóticas y diferentes a la nuestra.

ROMPIENDO BARRERAS

A este ciclo pertenece una de sus novelas más aclamadas, La mano izquierda de la oscuridad. Esta es la reseña de la editorial minotauro:

Ai, enviado al planeta Gueden, también llamado Invierno por su gélido clima, con el propósito de contactar con sus habitantes y proponerles unirse a la liga de planetas conocida como el Ecumen. Los guedenianos tienen una particularidad que los hace únicos: son hermafroditas, y adoptan uno u otro sexo exclusivamente en la época de celo, denominada kémmer. En Invierno, Ai conoce a Estraven, un alto cargo que le mostrará cuán diferente puede llegar a ser una sociedad donde no existe una diferenciación sexual.

Hablamos de 1969. Ahora puede que no parezca un tema muy escandaloso pero en su contexto fue una historia revolucionaria. Y de nuevo, lo que narra la novela, que no es más que un viaje en el que dos personas muy diferentes se ven obligadas a entenderse para sobrevivir, muta en un estudio sobre las relaciones humanas.

De Wikipedia:

La afirmación más provocadora de la autora es que tal mundo no tendría una historia de guerra (…) Una cultura utópica como la de Gueden está intencionalmente desprovista de la noción de “la guerra”, pero fuertemente marcada por la noción de “la intriga” que influye fuertemente en los destinos del planeta.

La propia Urusla reconoció años más tarde que había cometido un error, y es que a esos seres con género neutro los nombraba como “él” ante la falta de una palabra en inglés más adecuada. “Ella” habría sido igual de impreciso pero quizás más reivinicativo, o mejor aún, podría haberse inventado un pronombre.

CIENCIA FICCIÓN Y FANTASÍA

El tema del género y la desigualdad también lo ha tratado de forma mucho menos extrema, en novelas y relatos. Sociedades matriarcales, mundos en los que hombres y mujeres viven en ciudades diferentes, mundos en los que los matrimonios son uniones de cuatro personas… Formas de organizarse (y sobrevivir) tan arbitrarias y adecuadas (o equivocadas) como la nuestra.

La fantasía y la ciencia ficción son el medio en el que ella despliega su imaginación.

Este discurso, al que merece la pena dedicarle unos minutos para escucharlo completo, es toda una declaración de intenciones.

En resumen, y en mis palabras, viene a decir esto:

Ahora vivimos en un sistema capitalista y parece imposible que cambie. Pero también parecía imposible que pudieran cambiar tantos sistemas sociales pasados, como las monarquías o el feudalismo. El mayor freno que se encuentra la sociedad para cambiar es la creencia de que no es posible cambiar. Por eso, el mundo necesita escritores de fantasía, porque la fantasía es capaz de mostrar a las personas que otras formas de vivir son posibles.

FILOSOFÍA

Cuatro caminos hacia el perdón es otra novela que hay que leer (a pesar de que el título parezca de un libro de autoayuda inútil) y de la que se pueden aprender grandes lecciones.

Cuenta cuatro historias ambientas en un planeta con una sociedad esclavista, justo en el momento en que la sociedad está a punto de cambiar radicalmente. Son cuatro historias desde distinto puntos de vista: héroes y villanos, ganadores y perdedores. A decir verdad, no hay nada en esta narración que no sea similar a la historia de sociedades reales, ni las historias son muy diferentes a la de países africanos que han sufrido la misma suerte. Podría haberse limitado a contar la historia de la esclavitud en África. Pero la forma de describir una sociedad tan compleja desde tantos ángulos, verla desde lejos y a la vez desde muy cerca logra que esas historias sobre alienígenas con piel azulada te acerquen aún más a nuestro mundo real.

Es otra de mis novelas favoritas. Reconozco que la primera de las cuatro partes es dura y pesada, pero a medida que avanzan las historias y van encajando se transforma en una experiencia muy emotiva y en un ejercicio de empatía que no le viene mal a nadie.

Y sobre Omelas no me voy a entretener en escribir porque ya se ha dicho mucho. Sólo recomiendo leer esto: https://es.wikipedia.org/wiki/Los_que_se_alejan_de_Omelas

TERRAMAR

He dejado para el final esta saga porque vale la pena analizarla aparte.

El ciclo de Terramar consta de seis novelas y algunos relatos cortos que fueron escritos entre 1964 y 2001. Esto es importantísimo porque le da a la saga un caracter único. No es una serie de libros escritos uno tras otro de forma más o menos planificada, como Harry Potter (y esto no lo digo como crítica ni mucho menos).

Mapa de Terramar

Ese espacio de tiempo que ha transcurrido entre cada una de las historias muestra, de forma clarísima, la evolución de la autora (como escritora y como persona), así como la evolución del público (lectores a los que se dirige) y de nuestro mundo.


El primer libro se llama Un Mago de Terramar y surgió como respuesta a la fantasía masculina de otras obras como El Señor de los Anillos. Hay que decir que Ursula admiraba a Tolkien e incluso dedicó un ensayo.

Hay una entrevista en castellano muy completa aquí: docemoradas.com

Pero no estaba muy contenta con los valores heróicos y de exaltación de la virilidad que se asociaban con el movimiento de literatura fantástica que estaba haciéndose popular.

Su protagonista, Ged, no es un mago poderoso. Es un pringado aprendiz de mago que no sabe nada de la vida y en la escuela de magia, más que a hacer magia, le enseñan a no hacerla.

Y para una vez que usa la magia, por curioso, la lía bien gorda.

Todas las lecciones que debe aprender son del tipo: si subes la marea en una costa, va a bajar en otra (porque el agua no es infinita, sólo la vas a mover). Si atraes lluvia en un lugar, la quitarás de otro lugar en el que quizás la necesiten tanto como tú.

Esas lecciones son pura filosofía taoísta. De hecho, Ursula se interesó mucho por el taoísmo hasta el punto de traducir el Tao Te Ching.

Cuando enciendes una vela, también arrojas una sombra

Otro detallito es que el protagonista es negro. Y los malos son los blancos y rubios. Eso no tiene ninguna importancia en la historia pero era una forma de darle visibilidad a las minorías que nunca tienen presencia ni voz. De hecho, muchos lectores ni siquiera se percataron de eso, porque lo dice de pasada. Tuvo algún rifirrafe con la editorial porque inicialmente en la portada pusieron el dibujo de un niño blanco como la leche.

A raíz de esto, voy a rescatar otro discurso que dio sobre la importancia de darle voz a quien no la tiene:


Leí Un Mago de Terramar hace muchos años y me gustó, es una historia entrenida, cargada de enseñanzas y muy muy bien escrita. Aunque tampoco es que me pareciera una obra maestra en ese momento ni me dio por pensar que los 5 libros posteriores pudieran aportar mucho más.

Mucho tiempo despues, en 2017, que fue un año fatídico para mí a nivel personal, me topé por casualidad con Las Tumbas de Atuan, el segundo de la serie.

La primera sorpresa fue que cambiábamos de protagonista. En este libro nos ponemos en la piel de una niña. Una niña que ha sido elegida para ser la voz en la tierra de unos dioses. Unos dioses a los que nunca ha visto y con cuyas formas de actuar no está del todo acuerdo. Pura filosofía de nuevo. Y pura tragedia, de hecho, es un libro mucho más oscuro y adulto.

Si tuviera que ponerle una pega, sería la aparición de Ged, el protagonista masculino al final (sin spoilers). Entiendo que es una forma de enlazar los dos hilos narrativos, pero aquí Ursula cae en los propios tópicos contra los que luchaba.


La costa más lejana a decir verdad me parece el libro menos relevante de la saga, pero también era necesario. Ya que estamos en un mundo de enfrentamientos entre humanos y dragones, donde se cantan las grandes gestas de héroes y magos, era de justicia que conociéramos la gesta de Ged, ya que lo hemos acompañado desde que era un aprendiz.


He dicho que Ursula se dio cuenta de sus erroes y de que no había llevado demasiado lejos sus principios de machacar los esterotipos. No lo digo yo, lo ha dicho ella misma.

Un artículo interesante sobre este tema: tor.com

Así que con el cuarto libro de la saga, Tehanu cambia de registro completamente. Se da cuenta de que hasta ahora estaba contando los hechos desde el punto de vista de los que escriben la historia. Esto no quiere decir los vencedores, sino los protagonistas. Ya sea en un mundo de fantasía medieval o en uno futurista de ciencia ficción, siempre hay un puñado de personas importantes: reyes, héroes, dirigentes, elegidos… que parecen ser los que dirigen el mundo, frente a la masa de la población común.

En Tehanu nos lleva a la parte del mundo que nadie quiere visitar, por la que nadie se interesa. Nos lleva de la mano con una niña abandonada y maltratada por sus padres. Es un libro duro y melancólico. No es el viaje del héroe.

¿Qué hace una persona profundamente herida para salir adelante? Puede curarse, sanar sus lesiones, pero… ¿cómo consigue recuperar las ganas de vivir en un mundo que la ha tratado así?

En el mundo de Terramar las mujeres no pueden ser magos, como mucho brujas. El gran archimago Ged también ha perdido su poder y se ve forzado a vivir al otro lado, al lado de los que necesitan protección, y no solo física


En Cuentos de Terramar, que es el quinto volumen y se compone de varios relatos ambientados en épocas anteriores, profundizamos en el mundo de Terramar y comprendemos sus costumbres y culturas.

Se dan respuestas a cuestiones de base como ¿por qué las mujeres no pueden ser magos? Spoiler: las respuestas a veces son bonitas, no son lo que queremos escuchar, pero son realistas. Al final, resulta que este mundo lleno de magia y milagros arbitrarios es sorprendentemente coherente y parecido al nuestro.

En el plano literario este libro me parece una absoluta genialidad porque siembra (sin que te des cuenta y sin que tenga relevancia para esos relatos) algunas ideas que desarrollará en el siguiente y último libro de la saga.

Aquí plantea algunas ideas con una gran carga filosófica. Me llamó mucho la atención la reflexión que hace sobre la condición humana. Aquí no quiero hacer spoilers y no voy a hablar mucho, aunque me encantaría.

Tanto Tehanu como algún otro personaje se han sentido como que no forman parte del mundo en el que viven. Y tantos de nosotros. No es una locura pensar que a lo mejor es así, que no pertenecen a este mundo. Eso es una metáfora, claro, pero hablamos de división de opiniones, de diferentes formas de ver el mundo, de creencias u opiniones políticas. De principios. En Terramar, como en cualquier mundo, hay seres con diferentes prioridades. Hay quien se interesa por lo pragmático, lo material, lo mundano; y quien se interesa por lo espiritual, el conocimiento…

¿Pueden convivir pacíficamente esas dos facciones? ¿Y qué pasa si un individuo vive entre personas con una forma de percibir el mundo radicalmente diferente a las suyas? Vuelvo al vídeo que puse arriba. La importancia de conocer lo diferente a lo que nos rodea

Sé que estoy hablando en enigmático para no destrozar los libros, pero me parece que se entiende que aquí hay cuestiones muy complejas que además expone como el que no quiere la cosa, con cuentecitos. Por eso la consdiero una filósofa por encima de escritora y de antropóloga.


Y para terminar tenemos En el otro viento. Es una novela coral, con más acción e intriga política y el protagonismo se reparte entre varios hilos y personajes.

Es una magnifica conclusión y repito la palabra: genialidad.

Aquí encontramos respuesta al gran axioma en el que se fundamenta toda la saga: la histórica rivalidad (por llamarlo de alguna manera) entre humanos y dragones.

Esta novela fue escriba unos cuarenta años más tarde que la primera, Un mago de Terramar. La señora tardó cuarenta años en explicar algo que podría haber hecho en la página 1. Además, ha contado muchas veces que no tenía previsto escribir tantos libros sobre este mundo. Pero aquí tenemos unos giros argumentales de esos que le dan la vuelta a todo, incluso a quienes son los “buenos” y los “malos”, que me cuesta creer que no lo tuviera previsto desde el principio.

En serio que me costaba creerlo. Pero tras leer muchas entrevistas y artículos me medio (solo medio) convenció. Solo era cuestión de adoptar otro punto de vista, que a lo mejor no eres capaz de conseguir en una época de tu vida pero sí en otra. Por eso este final no podría haber sido escrito antes. En alguna entrevista también dijo algo así (traducción libre):

Muchas personas jóvenes, al ver la realidad de la vejez como algo totalmente negativo, ven la aceptación de la edad como algo negativo. Al querer tratar a los ancianos con un espíritu positivo, se ven obligados a negarles su realidad. Con la mejor intención, la gente me dice: ‘¡Oh, no eres tan vieja! Decirme que mi vejez no existe es decirme que no existo. Borra mi edad, borra mi vida… yo”.

CINE

Lathe of heaven Como curiosidad, comentaré que hay dos adaptaciones al cine del universo de Terramar. Una es el maravilloso Estudio Ghibli, pero la adaptación es decepcionante. En palabras de Ursula

Buena película. No mi historia.

Y la otra, por la cadena SyFy, casi mejor ni hablar de ella. Convirtieron al pequeño niño mago negro y pringado en un He-Man rubio, lo cual la cabreó bastante y podemos ver en este comunicado.

Sin embargo, existe un guión que escribió junto al director británico Michael Powell que nunca llegó a ninguna parte. No lo puedo compartir pero circula por internet y es todo un regalo para los fans.

También hay una adaptación de La rueda celeste de 1980 que es bastante digna.

ENLACES

Dejo aquí una recopilación de todos los enlaces que he ido citando: